sábado, 12 de febrero de 2011

Sonaron las 3 en el reloj de cuco de la estancia.

Como esperar que me abriese la puerta si , entre otras cosas, ella ya no estaba allí.
¿ o pensabas que iba a estar toda la noche aguardando tu llegada ?.

Y entonces fué cuando se me ocurrieron estos versos :

Esperé mas de dos horas
masticando palomitas
pero la espera fué eterna
y me papé una marmita
preparada a tal efecto
y con intenciones sanas
de no tener que esperar
casi toda la semana